Chris Stephens/The Plain Dealer

¿De dónde viene el huevo que consumimos en México?

El huevo es un clásico del desayuno en México. Revueltos, estrellados, a la mexicana, con chorizo, en pasilla… No importa cómo los prepares, sabes que son la opción más sencilla para desayunar después del cereal. Pero el camino hasta tu sartén no siempre es tan agradable como cuando los sirves sobre una cama de chilaquiles. De hecho puede ser bastante atroz.

Un video realizado por la organización internacional Igualdad Animal en nuestro país busca evitar un problema mundial: el sistema de jaulas de batería. Este sistema industrial para la producción de huevos funciona de manera muy sencilla. Metes la mayor cantidad de gallinas posibles en una jaula. Esto puedo ser “muy bueno” para reducir el costo de obtener huevos. Es pésimo en términos de salud –para gallinas y humanos– y calidad de vida de las aves.

Gallinas tras las rejas

“Equis, son gallinas”. Esta sea una forma fácil de voltear la mirada y pensar que estos animales “existen” para alimentarnos. Tal vez tomando en cuenta que, de acuerdo a la organización Animals Australia, las gallinas tienen la misma capacidad cognitiva que nuestros perros y gatos sea más difícil desviar la mirada.

El comportamiento de las aves dentro de estas jaulas cambia completamente. El doctor Ian Duncan de la Universidad Guelph en Canadá ha realizado varios estudios para entender el comportamiento de los animales en granjas. Cuando las gallinas están dentro de las jaulas no pueden batir sus alas, caminar o pararse derechas con la cabeza levantada. Todos estos movimientos son muy comunes cuando vemos una gallina en un espacio abierto.

Es imposible pensar en otros patrones naturales como la construcción de nidos o baños de polvo. Todo esto provoca que las gallinas estén desnutridas, tengan pocas plumas y mayor probabilidad de fracturarse huesos por falta de movimiento.

Gallinas dándose un delicioso baño de polvo.
Gallinas dándose un delicioso baño de polvo. http://curiousurbanchicken.com/

No sólo están restringidas a actuar de acuerdo a su naturaleza animal. Dentro de las jaulas se insertan la mayor cantidad de gallinas posible. De acuerdo al doctor Michael Baxter de la Universidad Agropecuaria Escocesa, esto las mantiene en un estado crónico de estrés. Comportamientos naturales como mostrar dominancia ni siquiera son posibles. Muchos de los investigadores señalan que este estrés se intensifica días antes de que pongan un huevo.

En este link pueden conocer más opiniones de los especialistas sobre la vida de las gallinas dentro de jaulas en batería.

El sistema de jaulas en batería es tan fácil de implementar que una diseñada para 120 aves cuesta 5 mil pesos en Mercado Libre.

Tener muchos huevos, un peligro sanitario

Las jaulas en batería se desarrollaron durante la década de 1930 para elevar la producción de huevos, reducir sus costos y mejorar la calidad para el consumo humano. Después de más de ochenta años este último punto es cuestionado por varios especialistas. Pero antes de pensar en nuestra salud juguemos a no ser tan egoístas y pensar en las gallinas.

La salud de las aves es lo menos importante cuando estos sistemas se implementa. La vida productiva de una gallina “de jaula” es de 16 a 18 meses. Esto sucede en todo el mundo. Por ejemplo, en Australia llegan a las jaulas a las 16 semanas con el pico cortado para evitar el canibalismo. Cuando cumplen 18 meses ya no son rentables. Así que son enviadas a otros países como Sudáfrica y sustituidas por gallinas más jóvenes.

¿Qué pasa si enferman durante estos 18 meses en los que son buen negocio? Pocas granjas con sistemas de jaulas cuentan con atención médica o sanitaria. En el video producido por Igualdad Animal esto queda más que demostrado. Si una gallina se enferma es más rentable dejarla morir y sustituirla por otra. Si esto no es crueldad animal algo está muy mal con nosotros como especie.

Otras opciones son posibles

En algunos países las legislaciones sobre las dimensiones de las jaulas han cambiado, regulando el tamaño y capacidad de estas. Pero para la mayoría de los defensores el “mejor” sistema es el de granjas libres de jaulas. A través de éste las gallinas pueden vivir sus patrones naturales de movimiento y viven con menos estrés. En este tipo de granjas las gallinas viven en grandes parvadas.

En Estados Unidos hay organizaciones que regulan estas granjas. Para estar certificadas deben tener áreas en las que puedan darse baños de polvo y subirse a lugares altos. Pero estas granjas no están libres de algunos de los tratos crueles que tienen los sistemas de jaulas en baterías. Por ejemplo, en ambos tipos de granjas las gallinas son sacrificadas en menos de dos años.

Michael Appleby es uno de los científicos más reconocidos a nivel mundial en bienestar animal. Aunque sabe que el sistema libre de jaulas no es perfecto, “no presenta las mismas desventajas en el bienestar animal y es un muy buen paso en la dirección correcta de la industria del huevo”.

Estas gallinas viven con mayor libertad en una granja abierta en California, Estados Unidos.
Estas gallinas viven con mayor libertad en una granja abierta en California, Estados Unidos. Ruth Fremson/The New York Times

Después de videos como el realizado por Igualdad Animal o documentales como Food Inc., muchas compañías se han comprometido a no comprar huevos de jaulas en batería. En México algunas de estas son grupo Bimbo, Toks, Alsea, McDonalds y Burger King.

Es una realidad que no dejaremos de alimentarnos de ciertas especies animales y de los productos que se derivan de ellos. A lo largo de nuestro paso por el planeta, al igual que todas las especies, hemos aprovechado los recursos a nuestra disposición. Hacerlo no debería implicar tratos tan crueles hacia ellos.

Aquí puedes firmar una petición de Igualdad Animal México para que más empresas se sumen a no vender huevos cuyo origen es el sistema de jaulas en batería.