Las hazañas sexuales de esta tortuga salvaron a su especie

A estas alturas en ClickNecesario amamos las Islas Galápagos tanto o más que Charles Darwin. Sin embargo es una tortuga la que se lleva todo el amor de esta isla… literal. Este reptil, vigoroso y fértil, se ha encargado él solo de evitar la extinción de las tortugas gigantes de las Galápagos.

Diego es una tortuga de unos 100 años cuyas hazañas sexuales son culpables de procrear a unas 800 crías. Así que ante la pregunta “Who’s your daddy?” las tortuguitas bebé de las islas ecuatorianas tienen una sola respuesta: Diego.

Por primera vez en 100 años hay tortugas bebé en las islas Galápagos

 

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Resulta que hace 50 años sólo había dos machos y 12 hembras en toda la isla. Ese no era el problema, sino que vivían tan separados que no podían aparearse exitosamente (eso y que al parecer estaban usando condón).

Mientras tanto, en el Zoológico de San Diego, nuestro héroe se encontraba reposando plácidamente sin saber que pronto sería el héroe de la historia. Diego, de la especie chelonoidis hoodensis, fue llevada a la isla de inmediato para ponerse a trabajar (¡una chamba de esas!).

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Tras la llegada de nuestro amigo centenario, la comunidad de tortugas comenzó a crecer considerablemente. Washington Tapia, especialista del Parque Nacional Galápagos, realizó un estudio genético donde descubrió que Diego era el padre de al menos 40% de los descendientes liberados.

Las especies recién liberadas no se encuentran en perfecto estado de salud, pero es una población que luce bien… y al menos saben quién es su papá (algo de lo que no muchos podemos estar seguros).